lunes, 27 de abril de 2026

Paquito D'Rivera en el Mérida International Jazz Festival!

Las primeras notas del “Mambo influenciado” nos indican que la fiesta que Paquito y sus acompañantes han celebrado se encamina a su fin. “Mambo influenciado” es probablemente el tema insignia del genial Chucho Valdés; apellido éste que estuvo sobrevolando todo el concierto de esta noche: Bebo, Miriam o Chucho son ilustres representantes del mismo.

Pero Paquito es mucho más, es un Showman que domina el escenario y su tiempo como nadie. Se presentaba liderando un trío: Paquito D'Rivera (clarinete y saxo), Pepe Rivero (piano) y Sebastian Laverde (vibráfono), al que en algún momento se agregó Reynold Luis Cárdenas (oboe). ¡Un espectáculo muy variado y divertido, lleno de amor, humor y emociones inesperadas!

El elemento improvisación es fundamental en el jazz, también en los conciertos de Paquito, y por lo tanto nunca se sabe exactamente qué sucederá. Y sucedió eso, un paseo por la música latinoamericana y clásica preñados de arreglos jazzísticos. Algo muy natural para Paquito, pues nunca hace distinciones entre géneros musicales, adaptándose con facilidad a diversos estilos. Más con la afinidad personal y artística con los músicos que le acompañan, gente entrañable y profesionales de alto nivel. A ese respecto comentaba: “es siempre una tentación subirse al escenario con ellos”.

Pude comprobar como programaba las cosas que hacía para administrar los esfuerzos, colocando las piezas más difíciles en el principio del concierto. Recordemos que nació en 1948: setenta y ocho años le acompañan de una manera muy digna.

El programa incluía obras de Bebo, Chucho, Mozart, Chopin y otros compositores clásicos, fusionadas con jazz o blues.

Paquito D'Rivera, nació en La Habana en 1948, marchándose de Cuba en 1980 durante una gira por España y desde entonces ha sido una voz crítica constante contra la dictadura cubana. Cuenta como “en 1980 y durante seis meses, en Madrid, pasó días muy lindos y a la vez terribles porque estaba escapando de mi país. O mejor lo digo al revés: fueron meses tristes, pero por lo menos fue en España, con un grupo maravilloso de sudacas que me salvó la vida. Nos gustaba decirnos así, sudacas”.

Antes, en el camerino, tuve la oportunidad y la suerte de compartir unos minutos con Paquito para contarle y hablarle de aquel concierto que cuarenta años antes había ofrecido en Badajoz con motivo del 1er. Festival de Jazz de la ciudad. Un concierto del que recordaba el clarinete Selmer que llevó y que aún conserva y no utiliza. Y hablamos de libros, de “Mi vida saxual” y de un cuadernillo diario de un viaje por Rusia que había encontrado entre sus papeles y que pretendía publicar. 

Es curioso observar cómo la gente envejece, como el aspecto físico tiene incorporado las huellas del tiempo que transcurre inexorablemente; pero como, igualmente, su carácter se mantiene inalterable. En 1986, en Badajoz, me encontré a una persona divertida, amable y pizpireta; en 2026, en Mérida, me he encontrado a esa misma persona.

En alguna ocasión le oí comentar a Chucho Valdés que con 'Mambo influenciado' es cuando comenzó a nacer el Chucho que Bebo quería. No sé el Chucho que Paquito esperaba conocer; lo que si estoy convencido es que entre los dos nació una historia de amistad entrañable, de aventuras musicales compartidas que se remonta a más de sesenta años.

¡Por cierto, felicitaciones a los organizadores del Mérida International Jazz Festival! Todo mi apoyo para una larga vida al festival……………

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