sábado, 30 de enero de 2021

Some Other Time - A Tribute To Chet Baker


Polo Ortí en Badajoz


Entiendo que lo que a continuación voy a señalar es más que conocido; seguro que muy conocido. Me refiero a la autoría de Polo Ortí de tres de los temas que forman parte del disco Reunion (1990) de Gary Burton. Un logro que, por muy conocido que sea, no deja de ser importante en la carrera de un músico como Polo Ortí, un pianista y compositor que estudió en los conservatorios de Canarias, Madrid o Valencia, para posteriormente graduarse en el Berklee College of Music de Boston (donde llegó a tomar clases de Lyle Mays). 

Ahora bien, lo que posiblemente no es muy conocido es la presencia de Polo Ortí en la ciudad de Badajoz; una presencia que estuvo siempre ligada a lo mejor que sabe realizar: interpretar y enseñar música. 

Al hilo de aquella presencia de Polo por la ciudad de Badajoz, bajo el título “Siete años después, el jazz vuelve al López de Ayala”, escribía lo siguiente en el periódico HOY de Badajoz un 28 de mayo de 1993: 

“Parece como si el jazz marcara en cierta medida la vida del Teatro López de Ayala. Corría el mes de noviembre de 1986 (próximo ya su cierre) cuando un grupo de aficionados al jazz, organizábamos el 1er. Festival Internacional de Jazz. En aquellas dos inolvidables noches, tuvimos la ocasión de "empaparnos" con el torrente musical de las formaciones del infinito saxofonista Paquito de Rivera y el prodigioso Kenny Burrell. 

Poco después nuestro Teatro cerró sus puertas. Pero no por ello ceso la actividad jazzistica en la ciudad; las Semanas de Jazz en Vivo, Santa Cecilia y algunas ocurrencias más de los Amigos del Jazz, mantuvieron viva esa historia de un viejo amor pendiente, repleto de incomprensiones e infidelidades, que es la afición al jazz en Badajoz. 

Hace escasos días, el López de Ayala reabrió sus puertas y lógicamente el jazz no podía faltar, por ello este viernes tenemos la ocasión de reencontrarnos con el López y el Jazz. 

El músico que nos visita, Polo Orti, es una de las más jóvenes e interesantes figuras del panorama jazzistico nacional. Nacido en Valencia (tierra de auténtica tradición musical) en 1963, realizo estudios de piano y armonía en los Conservatorios Superiores de Tenerife, Madrid y Valencia. Finalizados sus estudios en Tenerife, ocupa la plaza de profesor auxiliar en su Conservatorio hasta su marcha a los Estados Unidos, donde perfecciona sus conocimientos musicales junto a profesores de la talla de Gary Burton. En breve espacio de tiempo, ha conseguido una proyección artística envidiable, concretada en múltiples actuaciones en España y en la inclusión de varias de sus composiciones en grabaciones de Pat Metheny y Gary Burton (recordemos los títulos Autumn, Happy Times y Quick and URNG incluidos en la grabación CD GRP 9598 2 "Reunion" de Gary Burton). 

Para Orti el jazz: "es, ante todo, libertad e improvisación, juego, aunque se trate de una libertad que tiene que basarse en un dominio de unos conocimientos y unas técnicas". Según sus palabras, la actual formación americana es su camino: "Prefiero seguir creciendo y madurando en Nueva York, con cuyo ritmo vital y musical me identifico. La feroz competitividad norteamericana me estimula, me tonifica y me da ánimos". 

Esperemos que todo lo expuesto sea refrendado en el escenario, lo cual supondrá una excelente velada para los muchos aficionados que tiene Badajoz. Solo me queda desear que este concierto sea el comienzo de una feliz y larga historia del Jazz y el López”.

domingo, 24 de enero de 2021

Jimmy Greene - While Looking Up


Badajoz, agosto 1986: Madera Jazz


La prensa local, con generosidad, había bendecido la llegada o creación de una nueva asociación de aficionados a la música: en este caso de aficionados al jazz. La Asociación de Amigos del Jazz de Badajoz había nacido en enero de 1986 y se disponía en aquellos días, agosto de 1986, a comenzar con sus actividades.

Fernando León, en el Periódico Extremadura de 17 de enero de 1986, escribía “Un grupo de personas aficionadas al jazz han decidido poner un grano de arena en este desierto, en cuanto al jazz se refiere”. 

Por cierto, como anécdota, el buen amigo Fernando León junto al que esto narra realizamos la presentación del concierto.


“Ahora somos unos cuantos amigos, pero creemos que dada la afición que hay al jazz en Badajoz, en poco tiempo la Asociación tendrá numerosos afiliados con lo cual podremos organizar diversos actos y programar actividades diversas”, declarábamos los promotores de la nueva asociación en el Diario HOY de 17 de enero de 1986. 

Y así, con una extraordinaria energía y un amor desmedido por el jazz, fue como se originó el primer concierto de los Amigos del Jazz de Badajoz; Madera se presentó en el Teatro López de Ayala de Badajoz un 7 de agosto de 1986. 

Madera, un grupo formado en Madrid en 1972 de la mano e idea del polifacético Ángel Rubio que había aglutinado todas las tendencias de la música de jazz de aquella época, era el grupo elegido por los Amigos del Jazz de Badajoz para su puesta de largo. Su música era de un gran colorido propiciado por la gran variedad de los instrumentos utilizados.



Ángel Rubio (guitarras y kalimba), Valentín Álvarez (saxos) que sustituyó al inicialmente anunciado Juan Muro, David Harrington (trompeta y fiscorno), Carlos Castro (percusiones y vibráfono), Juan Carlos “Titi” Moreno (contrabajo) y José Vázquez “Roper” (batería y percusiones) era la formación que presentaron en aquel concierto. 

El teatro presentó una excelente entrada, próxima a las seiscientas personas; y el grupo, con un icónico Ángel Rubio a los mandos de la formación, nos regaló más de hora y media con lo mejor de sus composiciones, con arreglos y adaptaciones del propio Ángel Rubio, y de músicos tan laureados como, por ejemplo, Joe Henderson. 

Lorenzo Martínez, presidente de los Amigos del Jazz, escribía en el Periódico Extremadura de 9 de agosto de 1986 bajo el título “La vanguardia llegó y gustó”: “El público que asistió la noche del jueves al Teatro López de Ayala pudo oír y descubrir una música desconocida totalmente por estos lares, a pesar de llevar más de dos décadas interpretándose por todo el mundo”. 

Madera, formación que perduró hasta la última década del siglo veinte y que había lanzado al mercado tres grabaciones: FH (1985, Dial Discos), Sufrimos mucho (1988, RNE discos) y Postfree (1990, NMP), fue la piedra angular de un proyecto, los Amigos del Jazz, que verían en los años siguientes germinar el sueño de sus creadores: ¡qué Badajoz pudiera lucir una programación estable de jazz!

Toots Thielemans - Toots


martes, 19 de enero de 2021

Ronnie Cuber and Gary Smulyan - Tough Baritones


1.Blowing The Blues Away (Horace Silver) 4:33
2.That'S The Groovy Thing (Red Prysock) 5:02
3.Little Sun Flower (Freddie Hubbard) 9:24
4.Nica'S Dream (Horace Silver) 6:47
5.Damn Right Blues (Ronnie Cuber) 5:58
6.Lover (Richard Rodgers) 5:38
7.Well You Needn'T (Thelonious Monk) 6:39
8.The Preacher (Horace Silver) 5:03
9.Split Kick (Horace Silver) 6:29
10.Intervals (Ronnie Cuber) 5:30

Ronnie Cuber, Gary Smulyan (bars)
Gary Versace (p)
Jay Anderson (b)
Jason Tiemann (ds)

SteepleChase SCCD31903

Enrico Pieranunzi - New Visions


domingo, 17 de enero de 2021

Badajoz, noviembre 1986: 1er. Festival de Jazz de Badajoz


¿Qué hacemos?, era la insistente pregunta que nos formulábamos los organizadores de este nuevo evento local, minutos antes de comenzar el concierto inaugural del 1er. Festival de Jazz de Badajoz; un concierto que venía de la mano del quinteto de Paquito de Rivera. ¿El problema?, se preguntarán. Sencilla la respuesta: el manager del grupo quería cobrar antes de la actuación. ¡Un problemón! 

Pero comencemos por el principio, por explicar cómo se gestó y realizó algo inusual y nunca visto en una provinciana ciudad como Badajoz. 

Escribir sobre el primer festival de jazz de Badajoz, es todo un ejercicio de reconstrucción de parte de la historia de la música de jazz en la ciudad. 

Por aquellos días los Amigos del Jazz de Badajoz, asociación recién creada para canalizar el flujo de trabajo de unos pocos locos por esta música, tratábamos de asentar el germen de una programación estable que, pensábamos, había tenido su inicio con el concierto presentación de la Asociación con el grupo Madera. 

Y qué mejor manera para establecer una buena base que dirigirnos a nuestro Ayuntamiento a buscar financiación de lo que entendíamos podía ser una larga y duradera historia de música y jazz para la ciudad. Y a ello nos pusimos, Lorenzo y yo, con un empuje y una dedicación digna de elogio. Mantuvimos una primera reunión con la concejalía de cultura y de la misma, tras exponer un brillante proyecto, sacamos calabazas. 

Aquellas calabazas no hicieron otra cosa que despertar aún más nuestro interés en la organización de aquella muestra de jazz. Y volvimos a la carga con nuestro querido Ayuntamiento. Pero siempre, para que negarlo, obtuvimos un no por respuesta. 

Pero mira por donde, por aquellos días mi cuñado Alberto, hermano de mi mujer y prócer de la ciudad, decidió casarse. Y la verdad que con tal acontecimiento nos vino dios a ver. A los Amigos del Jazz, me refiero. 

Cuando digo prócer me refiero a que era concejal del Ayuntamiento de Badajoz; y por ello, dada su amistad con el alcalde, el llorado y a veces injustamente vilipendiado Manuel Rojas, fue uno de los invitados a la boda, una boda celebrada en la población cacereña de Hoyos. 

El que esto narra, en principio, asistía a tal acontecimiento en calidad de cuñado del novio. Pero era evidente que me encontraba en un momento estratégico para intentar nuevamente volver las calabazas por “frondosas frutas de la pasión”. Y a ello puse todo mi empeño. 

Pasada la ceremonia religiosa, recuerdo que los asistentes nos dirigimos hacia el cercano pueblo de Moraleja para celebrar, con abundancia, el convite ligado a la boda. Y las abundantes viandas y el líquido (por el alcohol) que acompañaba a las mismas hacían un excelente puente de acercamiento al alcalde. Y la cosa fue rápida; en un abrir y cerrar de ojos me acerqué al alcalde, y le expuse la situación y gestiones anteriores realizadas para nuestro ansiado proyecto musical. El alcalde, como no podía ser de otra manera, tomó el asunto como un proyecto magnífico para la ciudad y me aseguró que el mismo se realizaría sin ningún género de dudas. 

Como se puede comprender, para mí, aquel era un día alegre y festivo dado lo que se celebraba en mi familia. Pero a partir de la buena nueva de nuestro alcalde se convirtió en un día inolvidable para la historia del jazz de Badajoz. 

Lo que sigue serán días de trabajo frenético, de idas y venidas al Ayuntamiento, de conversaciones con los representantes de los músicos, preparativos del sonido, sala y todo lo que en definitiva lleva aparejado un evento de este tipo. Eso sí, los músicos y formaciones no eran cualquier cosa: Paquito de Rivera en quinteto y Kenny Burrell en trío. Conviene aquí recordar que nos encontramos en 1986 y que estamos hablando de una leyenda viva del jazz, el guitarrista Kenny Burrell, y del saxofonista alto del momento, Paquito de Rivera. 

De los conciertos, de los cuales guardo grabación, solo quiero dejar constancia del nivel musical de ambos. 

El del trío de Kenny Burrell, el 16 de noviembre, fue toda una lección de jazz y un magnifico tratado de técnicas musicales: guitarra, contrabajo (David Jackson) y batería (Kenny Washington) hicieron las delicias del público. No debemos olvidar que estábamos ante uno de los más destacados guitarristas que ha aparecido en el panorama musical tras la Segunda Guerra Mundial. Con una carrera de más de cincuenta años, Burrell ha resistido el arte comercial y las tendencias populares. Intérprete, arreglista, erudito y, sobre todo, uno de los mayores profesionales de la guitarra de jazz. Su estilo es distinguible y fácilmente reconocible, su trabajo explora nuevas posibilidades armónicas de la guitarra, manteniendo un fuerte enfoque swing. Conocido por su devoción y su versatilidad musical, Burrell se ganó la aclamación de todos los asistentes al concierto. En definitiva, un estupendo concierto que trajo a los buenos aficionados al jazz de Badajoz a un grande de la guitarra de jazz. 

El concierto del quinteto de Paquito de Rivera, el 15 de noviembre, fue bastante más movido (en lo musical y en lo no musical). Daniel Freiberg puso el piano; Sergio Brandao, el bajo eléctrico; Ignacio Berroa, la batería; Claudio Roditi, la trompeta y Paquito de Rivera al saxo alto y clarinete. Así, uno tras otro, fueron apareciendo por el escenario del López de Ayala los amigos de Paquito de Rivera y el propio Paquito, que montó su propia fiesta para celebrar su visita a Badajoz tocando el clarinete y el saxo. Y así fue. Paquito, tras fundirse en un gran abrazo con los músicos e intercambiar bromas, tomó su saxo y empezaron a correr las notas con facilidad y gracia, en una mezcla improvisada de tendencias y estilos musicales. "Hay dos tipos de música: la buena y la mala", comentó el artista; "clásica, brasileña, jazz, flamenco, la música siempre es bella". Y eso es precisamente lo que nos ofreció este artista magnífico, un hombre que además sabe contar las cosas con ternura y sentido del humor. 

Pero como comentaba anteriormente, este concierto tuvo algunas cosas más. Por ejemplo, el “numerito” del manager que los traía antes del comienzo del concierto: “o cobramos por anticipado, o no hay concierto”. Pues ya nos ven a Lorenzo y a mí buscando a nuestro querido alcalde, Manuel Rojas, por toda la ciudad para la firma de un cheque que aplacara el órdago lanzado por el representante de Paquito. Finalmente, tras una buena gestión de la policía municipal, pudimos dar con el alcalde y tener el deseado cheque. A todo esto, el público comenzaba a impacientarse por la hora de comienzo, ajeno a todo lo que ocurría entre bambalinas. 

Y entre bambalinas ocurría, por ejemplo, las conversaciones del que esto escribe con Paquito y las fotos que también le realice. ¡Lástima no haberme fotografiado con él! Tampoco lo hice con Kenny Burrell. Si guardo una foto dedicada, por Paquito, a la chica que venía con el manager, que muy amablemente me cedió. Entiendo que el regalo de la fotografía, sería en justa correspondencia por haberle aplacado el enorme frío que tenía en el López aquella velada. 

Y hasta aquí, los recuerdos de dos inolvidables noches junto al jazz y de lo que sería, sin ninguna duda, la base sobre la que reposa el hoy consolidado festival de jazz de la ciudad de Badajoz.

Bill Evans - Live at Ronnie Scott's


viernes, 15 de enero de 2021

Wycliffe Gordon - The Intimate Ellington. Ballads and Blues


Round Midnight

CARLOS GALILEA: "No es una película sobre el jazz sino una película de jazz, narrada con las formas y la poética del jazz. Habla de aquel tiempo, tras la Segunda Guerra Mundial, en que los músicos eran recibidos en París casi como héroes. Cuando el jazz tocado en los clubs de la bohemia y del existencialismo de Saint-Germain-des-Prés se consideraba una expresión artística. En la autobiografía de Miles Davis se puede leer: “Allí conocí a Sartre, Picasso y Juliette Gréco (…) Nunca en la vida me había sentido de aquella manera. Era la libertad de estar en Francia y de que te tratasen como un ser humano”".