jueves, 9 de julio de 2026

Hans Christian Hagedorn nos deleita con una aproximación de Don Quijote al jazz


Mi afición por el jazz es larga e intensa; trabajada paso a paso, minuto a minuto, recuerdo a recuerdo, disco a disco, libro a libro, ….

Es por ello que, a lo largo de los años, me había encontrado con elementos que lo celebran y resaltan de diversas formas y composturas. Es decir, mi grado de sorpresa y celebración estaba prácticamente agotado.

Y digo prácticamente agotado porque, en esta ocasión, con la última incorporación a este universo diverso que abarrota mi casa he llegado a entusiasmarme.

“Andanzas de Don Quijote por el mundo del Jazz. Un catálogo de 250 ejemplos (1925-2025)” es la prueba del delito; un delito que emana de mi conducta típica, imputable solo a mí y del que me declaro culpable.

Y es que, el libro en cuestión, es una obra sin par, muy cuidada, muy documentada y bien editada. Sus responsables: Hans Christian Hagedorn (en la idea y en la escritura) y la Academia de Ciencias Sociales y Humanidades de Castilla-La Mancha (en la edición).

Hans Christian Hagedorn es un profesor de Filología Moderna en la Facultad de Letras de Ciudad Real que se había propuesto profundizar y desmenuzar la figura de Don Quijote con esa fuerza y saber que tienen los hispanistas. Con obras en 2007, 2009, 2011, 2016 o 2021 sobre “el caballero de la triste figura” nos enseña lo alargado y universal de este personaje inigualable e inclasificable que es Don Quijote.

En esta ocasión, 2025, se lanza a bordar un ensayo que involucra a varias áreas del conocimiento y que explora un territorio poco conocido: Don Quijote en el universo de la música de jazz entre 1925 y 2025. ¡Casi nada!

Y créanme, lo supera con nota; manifestando este viejo aficionado al jazz que he quedado sorprendido y gozoso al poseer el libro mencionado.

El cómo llego hasta mí es también digno de mencionar y resaltar. Un amigo almeriense, Ramón García, hombre del renacimiento (músico, conductor radiofónico, divulgador musical, escritor e investigador, …) y que admira el jazz tanto como este escribiente, puso la voz de alarma y a mi disposición el contacto con el autor, Hans Christian Hagedorn, que muy amablemente y generosamente me lo ha remitido junto una nota manuscrita que dice: “Estimado Emilio, le envío este libro por recomendación de nuestro común amigo Ramón García, espero que le guste. Saludos cordiales, Hans Christian Hagedorn”.

Estimado profesor, manifiesto por este medio mi total gratitud por el envío y admiración por la obra. 

¡Enhorabuena y larga vida al jazz!