jueves, 12 de noviembre de 2020

XXXIII Festival Internacional de Jazz de Badajoz: "Puro Gershwin" Trio


11 de noviembre de 2020: "Puro Gershwin" Trio

Sheila Blanco, voz. 
Federico Lechner, piano. 
Israel Sandoval, guitarra. 

Guardo en mi archivo fotográfico una instantánea de un sonriente Federico Lechner posando junto a mí en el Café Central de Madrid. Eso ocurría un 21 de febrero de 2007. Es evidente que el tiempo ha transcurrido desde ese momento. 

Y en ese tiempo Lechner ha ido mejorando su técnica y su idea del piano hasta convertirse en un “viejo” conocido del circuito jazzístico español. Un “viejo” conocido que en alguna ocasión ha manifestado que “no se imagina viviendo sin música”. 

En los últimos tiempos he triturado y degustado ampliamente su disco “Estela” (2006, Bost Espacio Creativo); su amplia escucha me lleva a manifestar mi impresión sobre que en todo lo que hace le da mucha importancia a la composición, aunque en el mundo del jazz a veces exista gente muy creativa tocando piezas de otros y gente muy poco creativa tocando composiciones originales. 

En aquella actuación que refiero del Café Central estaba acompañado de Jorge Cerrato “Jato” (bajo) y Marcel Gueblón (batería) en un laboratorio donde mezclaban jazz y tango. 

También, si el archivo no me falla, lo recuerdo en Badajoz en el desaparecido Centro de Ocio Contemporáneo junto a Antonio Serrano. Esto era un 20 diciembre de 2007 en la XX edición del Festival de Jazz de Badajoz. 

En el concierto que nos ocupa, 11 de noviembre de 2020, estaba acompañado de Sheila Blanco (voz) e Israel Sandoval (guitarra) para presentarnos un homenaje a George Gershwin; con un repertorio en clave de jazz con piano, guitarra y voz a través del cual rendían homenaje al genial compositor George Gershwin, una de las piedras angulares de la música de jazz y de la historia de la música del siglo XX. 

¡Inmortal!

Nils Landgren - Christmas with My Friends VII


miércoles, 11 de noviembre de 2020

Harriet Tubman - Ascension

Brendon Ross, Melvin Gibbs and J.T. Lewis.


Fred Hersch ‎- Songs From Home


XXXIII Festival Internacional de Jazz de Badajoz: Colectivo DiJazz Band


Este extraño año me obliga, por efectos de la pandemia que sufrimos, a realizar un innovador seguimiento del Festival. ¡Me tocó confinamiento!

Como no podía ser de otra forma, me hubiera gustado estar presente en los conciertos; pero imponderables del momento, me invitan, además de como ejercicio literario, a fabular sobre los conciertos desde el confort de mi habitación y con el conocimiento que creo atesorar del artista que cada noche realiza visita a nuestro querido Festival. 

Una vez más, y ya son varias decenas, el Teatro López de Ayala de Badajoz es el escenario elegido para disfrutar de esta música inmensa y sin final que es el jazz. 

¡Vamos allá! 

10 de noviembre de 2020: Colectivo DiJazz Band 

Joaquín de la Montaña, saxo tenor.
Narciso González, saxo tenor.
Javier Alcántara, guitarra.
Pedro Calero, teclados.
Pablo Romero, teclados.
Pepín Muñoz, batería.

Comenzó el Festival, así con mayúsculas, con el mejor plantel posible de músicos de jazz de nuestra tierra. Es verdad que faltan algunos ilustres músicos como Iván Sanjuán, Javier del Barco o Enrique Tejado (por poner algunos claros ejemplos); pero para un combo de jazz como el de esta noche no está nada mal. Diría más: ¡está muy bien! 

La emoción, el impulso y la capacidad de este grupo de jóvenes leones es garantía de lo podemos escuchar sobre el escenario del Teatro López de Ayala. 

Pasión, pulsión y poder son tres de las características de estos músicos; tres palabras que comienzan por p, la letra con la que comienzan los nombres de Pablo Romero, Pepín Muñoz y Pedro Calero. 

Reflexionen un poco y díganme si no podrían ser las palabras que definen a estos tres sobresalientes músicos. 

Pablo Romero es eso, pasión por la música. La música como herramienta de transformación social. 

Pepín Muñoz es pura pulsión. Pulsión que al establecerse en un más allá nos habla de una tendencia que implica el incremento de la tensión, el goce. 

Pedro Calero es el poder. Es un músico que en todo lo que hace, proyecta o colabora imprime un carácter de gran capacidad y buen hacer. 

Joaquín de la Montaña y Narciso González son, por continuar con las definiciones, en una palabra, la elegancia y la versatilidad en los vientos. 

Joaquín de la Montaña siempre me ha recordado la elegancia de James Carter, una combinación de fuerza y alma, de técnica y sensualidad, que impresiona sobre el escenario. 

Narciso González es pura versatilidad; un saxofonista, brillante por momentos, contundente y virtuoso que por continuar con las comparaciones me recuerda a Ted Nash. 

Dejo para el final el engrase del combo, Javier Alcántara. Y perdónenme por este simbólico título. Pero lo veo así: un componente para lubricar, lubrificar, untar, suavizar y encerar la formación. 

Javier Alcántara es ese músico que busca siempre guiarnos a través de su razón de vivir o ser: la música. 

Imaginen como final del concierto al combo interpretando Compassion, esa deliciosa balada en las manos sin límites de Pablo Romero, Pepín Muñoz, Pedro Calero, Joaquín de la Montaña, Narciso González y Javier Alcántara. 

¡Sublime!

Jim Snidero - Standards + Plus